Cuando una persona quiere imprimir algo, lo primero que debe saber es que existen diferentes formas de imprimir y cada una sirve para necesidades distintas. Elegir el tipo correcto ayuda a ahorrar dinero, obtener mejor calidad y recibir el producto en el tiempo adecuado.

Principalmente existen dos tipos de impresión que se usan en la mayoría de productos comerciales: impresión digital e impresión offset.

La impresión digital funciona de manera directa, es decir, el archivo pasa del computador a la máquina de impresión sin procesos intermedios. Este tipo de impresión es ideal cuando se necesitan pocas unidades, cuando el trabajo debe entregarse rápido o cuando cada pieza debe ser diferente, como tarjetas personalizadas o volantes para promociones específicas.

La impresión offset funciona con planchas metálicas que transfieren la tinta al papel. Aunque este proceso tarda un poco más en prepararse, permite imprimir grandes cantidades a menor costo por unidad y con una calidad muy estable. Es muy común en revistas, libros, catálogos grandes y empaques.

Para elegir correctamente, es importante pensar en tres cosas:

  • Cuántas unidades necesitas

  • Qué tan rápido necesitas el producto

  • Qué nivel de calidad o personalización buscas