Muchas personas creen que siempre es mejor imprimir pocas unidades para gastar menos, pero esto no siempre es cierto.

En impresión, el costo por unidad suele disminuir cuando aumenta la cantidad de piezas. Esto ocurre porque algunos costos son fijos, como la preparación de máquinas o el ajuste de colores.

Por ejemplo, imprimir 100 volantes puede ser más costoso por unidad que imprimir 1.000. Sin embargo, también es importante analizar si realmente necesitas esa cantidad, especialmente si el diseño o la información pueden cambiar con el tiempo.

Lo más recomendable es evaluar:

  • Cuánto tiempo usarás el material

  • Si el diseño puede actualizarse pronto

  • Tu presupuesto disponible

  • La estrategia comercial del producto